Más de un 80% de empleos en los Estados
Unidos requieren más conocimiento, mientras que un 52%
de los empleos requieren que se tenga un grado de escuela secundaria
(High School). Aproximadamente, 37% de los empleados hispano-americanos
no son bachilleres, comparado con un 13% de todos los demás
trabajadores. Los que no tienen el certificado de bachillerato
se les dificulta conseguir empleo en comparación con
los que tienen su certificado de bachillerato (la tasa de desempleo
de los trabajadores con menos de 4 años de bachillerato
es dos veces mayor que la de los que son bachilleres). Solo
11% de los hispano-americanos tienen posiciones profesionales
y de gerencia, comparado con el 27% de la población no
hispana.
Si esto no cambia los hispanos no podrán
aspirar a posiciones profesionales. Los empleos con pagos más
bajos proveen menos beneficios y se caracterizan por despidos
frecuentes, por lo que muchos hispanos necesitan dos empleos
para cubrir sus gastos.
Para ser una parte integral de la economía americana
y del mercado global, la comunidad hispana debe educarse para
ayudarse a sí misma y a la nación a tener nuevos
niveles de prosperidad.